01 julio 2009

Gigantes en la tierra




En 1829, cerca de Chesterville (Canadá) se halló el esqueleto de un gigante tan grande que un hombre podía introducir su cabeza dentro del cráneo con facilidad. En diciembre de 1870, bajo un enorme montículo de Brush Creek (Georgia) se descubrieron huesos de hombres y mujeres de hasta 2,75 metros de altura, junto con una gran piedra grabada con extraños caracteres. En 1872, en Séneca (Carolina), se encontraron tres esqueletos de 2,5 metros de altura. En 1883, cerca de Mandan (Dakota del Norte), se descubrió un enorme cementerio que contenía los restos de numerosos gigantes. En 1888, en Toledo (Ohio), se desenterraron los restos de otros 20 gigantes.

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Curiosamente, los indios delaware contaban que, al emigrar desde el Oeste en el año 1000 a.C., sus antepasados, los lenapees, se habían encontrado en la orilla este del Mississippi con una raza de gigantes que vivían en grandes ciudades fortificadas. Los llamaron allegahenys (de donde, tal vez, los montes tomaron su nombre). Los lenapees los combatieron y, al ser más numerosos, consiguieron expulsarlos. Los supervivientes huyeron hacia Minnesota. Los sioux también cuentan que cuando vivían en este estado apareció una raza de gigantes que consiguieron exterminar por todo Estados Unidos.

Centroamérica y Sudamérica...

También hay huellas de estos gigantes en Centroamérica y Sudamérica. Una antigua memoria de Bernal Díaz del Castillo cuenta que durante la conquista de México Hernán Cortés envió al rey de España un fémur del tamaño de un hombre. Los aztecas explicaron a los conquistadores que en tiempos remotos había vivido allí una raza de gigantes malvados, que habían combatido y exterminado.

En Ecuador los españoles también oyeron historias acerca de otra raza de colosos que en tiempos remotos había aterrorizado a los habitantes de Guayaquil. En 1543, Juan de Olmos, el gobernador de Puerto Viejo, ordenó excavar en la zona y se encontraron "unos huesos tan grandes que, si no hubieran aparecido también los cráneos, resultaría imposible creer que pertenecieran a seres humanos".

En el Museo del Oro de Lima (Perú) se conserva un gigantesco cráneo deformado y Glenn Kimball cuenta que en un museo privado pudo ver momias de hasta 3 metros de altura, algunas de ellas pelirrojas.

Tal vez Magallanes tropezó con los últimos individuos de esta raza. En junio de 1520, cuando su flota ancló en Puerto San Julián, en Argentina, el explorador se topó con unos gigantes de 2,3 metros que llapatagonios porque llevaban mocasines de cuero, con los que sus pies parecían "patas". En 1962, cerca de Punta Arenas (Patagonia chilena) Hueichatureo Chicuy halló al excavar un montículo una enorme tibia humana. Su propietario debió de tener una estatura aproximada de 3 metros.

...y en el resto del mundo

Los hallazgos se suceden por todo el planeta. En Chenini (Túnez) se descubrió un cementerio de gigantes de 3 metros. Enormes picos con un peso aproximado de 4 kilos han sido desenterrados en Safita (Siria), así como en Aint Fritisa (Marruecos). En Gargayán (Filipinas) salieron a la luz en 1956 huesos correspondientes a un hombre de 3,5 metros.
Durante la construcción de una carretera en Homs (Turquía), a finales de los años 50, se encontraron fémures pertenecientes a gigantes de hasta 4,8 metros de altura.

Kurgan, los gigantes rusos


Muchos de estos restos fueron enviados a museos (incluido el prestigioso Smithsonian), pero no se ha mostrado mucho interés en su estudio, ya que plantean demasiados interrogantes. Buscar una ubicación en el tiempo y una explicación satisfactoria a la presencia de estos colosos es una tarea compleja.
Según algunas hipótesis, corresponden a los kurgan (los primitivos arios), una raza de gigantes que vivió en las estepas rusas entre los años 5000 y 2000 a.C. y cuyo carácter belicoso les llevó a extenderse por todo el planeta: hasta el sur de Canaán e incluso hasta remotas regiones, como América y Australia.
De ser cierta esta teoría, implicaría reescribir toda la historia de la humanidad, particularmente la de América, ya que los españoles no habrían sido los primeros europeos en poner pie en sus costas. Pero los únicos restos aceptados como verdaderos por la comunidad científica "oficial" parecen ser los de China, Java y Australia.

Un "puzzle" de piezas dentales

En la década de 1930 el paleontólogo Ralph von Koenigswald descubrió tres enormes muelas humanas en China. Estimó que sus propietarios (que vivieron medio millón de años atrás, según sus cálculos) habían medido al menos 4 metros. Les llaGigantopithecus (Gran Mono). En 1941 desenterró en Java el fragmento de una mandíbula que conservaba tres dientes, un poco más pequeños, pero aun así enormes. Llamó a su hallazgo Meganthropus u Hombre Gigante de Java. Para sorpresa de todos, junto a los restos aparecieron herramientas como hachas, cachiporras, azadas y cuchillos (algunas pesaban hasta 18 kilos), lo que descartaba que se tratara de los restos de un gran mono. En Bathurst (Australia) se halló, también junto a unas herramientas, un gigantesco molar que, según los expertos, podría haber correspondido a un ser humano de 7,5 metros de altura y 500 kilos de peso.

Tal vez en tiempos remotos existió realmente una raza de belicosos gigantes que acabaron extinguiéndose en innumerables guerras y cuyo recuerdo ha pervivido en forma de leyendas. Algunos creen que los últimos de esta raza, expulsados a regiones remotas por hombres más pequeños pero más numerosos, involucionaron hacia un estado animal.

Huella de pie humano gigante hallada en el Parque de Kanangra (Australia).

Los aborígenes australianos habitantes de la zona donde se descubrieron restos del Meganthropus cuentan que, en tiempos remotos, un hombre-bestia de tres metros de altura y totalmente cubierto de pelo, armado con un hacha de piedra, mataba y devoraba a cuantos se cruzaban en su camino. Estos seres reciben el nombre de almasty en Rusia, dzönglai edmai en India, metoh-kangmi y yeti en el Himalaya, bigfoot en Estados Unidos y sasquatch en Canadá. Quizá son los últimos descendientes de una raza de gigantes que una vez dominó el mundo...

Una explicación médica


Desde el punto de vista médico, el gigantismo se caracteriza por una talla y unas proporciones corporales excesivas. Aunque no existe un límite claro entre una persona normal de talla elevada y un gigante, una altura que supere los 2,25 metros se considera gigantismo y, a no ser que se demuestre lo contrario, la causa será invariablemente un exceso de secreción de la hormona del crecimiento (GH), que se genera en la glándula hipófisis.

La GH debe su nombre a sus efectos, ya que favorece el crecimiento corporal, actuando sobre el cartílago de crecimiento (la zona por donde crecen los huesos largos). Cuando existe un exceso de GH en la infancia se produce el gigantismo. Si ocurre en la edad adulta, una vez cerrado el cartílago de crecimiento, como la persona no puede seguir creciendo linealmente, sufre un alargamiento desproporcionado de manos y pies y una tosquedad de rasgos faciales: es lo que se denomina acromegalia. Es frecuente observar solapamientos: el 10% de los pacientes acromegálicos tiene talla alta y la mayoría de los gigantes poseen rasgos de acromegalia.

El 99% de los casos de secreción excesiva de GH es el resultado de un adenoma hipofisario, un tumor benigno en la glándula que produce la hormona. En los adenomas limitados a la hipófisis, el tratamiento más común es la cirugía transesfenoidal con extirpación del tumor.


Escrito por Manuel Moros Peña)

(La cóctelera)


4 comentarios:

  1. Muy bueno tu artículo Manuel. Discrepo eso sí con algunas de las fotografías, dado que aquellas en la que figura el hipotético gigante de 15 encontrado en la India al parecer se demostró que se trataba de un montaje.
    Si es así ella viene a empañar la investigación seria y documentada de este fenómeno histórico.
    Yo tengo mi propia teoría al respecto que a lo mejor te puede interesar. Su enlace es:
    http://fenomaloslaquintaesencia.blogspot.com/2009/11/el-mundo-perdido-parte-i.html

    Saludos.

    Carlos Jiménez Fajardo

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  2. ohhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh waaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaooooooooooooooo

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  3. Gigantismo vs Estupidismo

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  4. Todas las fotos son fakes y provienen de un concurso de photoshop de la página worth1000

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